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martes, 21 de febrero de 2012

Características del teatro de García Lorca


García Lorca utiliza dos temas fundamentales en sus obras: el destino trágico del hombre y la imposibilidad de realizar sus metas.
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Tiene 3 constantes en su teatro:

-usa un lenguaje poético y crea convivencia entre la poesía y la realidad (trata de emocionar al público con un lenguaje y situaciones)    
      
 -experimenta (nueva visión del teatro con carácter muy personal y el disfrute de la literatura.)

 -temáticas muy similares desarrolladas lentamente.

También toma características como la frustración, la autoridad y la libertad. Ésta última muy presente en "La casa de Bernarda Alba".

La casa de Bernarda Alba pertenece al género dramático. Rompe con lo tragedia presente en sus obras para centrarse en la pura realidad. La influencias de otro tiempos han quedado al lado, y ésta obra representa sentimientos y pasiones reflejando aspectos de su vida.

Se puede decir que Lorca es el mejor representante de esta generación de la primera mitad del siglo XX. Hoy en día sus obras siguen teniendo el mismo éxito y aceptación que hace años. En sus obras Lorca presta una atención especial al mundo femenino, como la frustración amorosa o el amor imposible.

Lorca tomó de autores modernistas como Villaespesa o Marquina los siguientes elementos:

1.Distribución del argumento en escenas consecutivas que muestra la evolución de los personajes.

2.Detuvo el desarrollo argumental para introducir elementos líricos y pequeños poemas.

3.Lorca usó como carácter popular la ambientación rural como la mayoría de sus piezas teatrales.

4.Tomó la fusión de la música, la representación, la danza, el arte, etc. Lorca se vio influido con autores como Tirso de Molina, Calderón de la Barca y Lope de Vega. En 1931 Federico García Lorca fundó la compañía teatral "La Barraca", formada por estudiantes universitarios, propuesto a dar a conocer el teatro español en ciudades y pueblos que actualmente no tienen acceso a este tipo de espectáculo, en el cual el propio Lorca actuó en algunas de éstas. Esta actividad le hizo asimilar e interiorizar las técnicas teatrales de los grandes autores clásicos.

Las grandes obras de Lorca son sus tres tragedias rurales, centradas en el mundo femenino. Como dijimos más arriba, la frustración es el hilo conductor de cada una de ellas. Se centran en un mundo rural apegado a las supersticiones, las costumbres ancestrales, las faenas de la tierra y la preocupación por el qué dirán. Bodas de sangre (1933) narra el amor imposible por causas sociales. Yerma (1934) se centra en la frustración por la maternidad insatisfecha de la protagonista. En 1936, muy poco antes de morir asesinado, Lorca publica su gran obra maestra: La casa de Bernarda Alba. Inspirada en un suceso real (al igual que Bodas de sangre), retoma el conflicto entre la autoridad –representada por la madre: Bernarda Alba– y el ansia de libertad –representada por sus cinco hijas–. Toda la obra se desarrolla en un espacio cerrado y único: la casa familiar, que, simbólicamente, es la cárcel en la que viven las hijas de Bernarda. El código moral impuesto por la madre es la ley por la que se rige toda la familia. Ese código se basa en lo que está bien y en lo que está mal, por encima de la piedad o el amor. El conflicto se desencadena por el amor a Pepe el Romano, un personaje que no aparece físicamente en ningún momento en escena, aunque está presente durante todo el tiempo a causa de las continuas alusiones que hacen las hijas a él: se trata de una obra de mujeres, en la que el elemento masculino siempre está in absentia. Ante esta situación de insatisfacción, Adela, la hija menor, no encuentra otra solución que el suicidio.

Por Helena Romero y Ángela Vera

 

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